viernes, 26 de septiembre de 2008
"La Aventura del saber" Reportaje sobre la danza oriental y el parto.
Quiero compartirlo con vosotras y vosotros.
Este reportaje tiene que ver con mi trabajo, pero va más allá. Tiene que ver con una llamada al mundo occidentalizado, al mundo hiper-racionalizado, al mundo, muchas veces de plástico, en el que vivimos.
Creemos que somos libres, creemos que tenemos muchas más y mejores oportunidades que las que tenían nuestros padres y abuelos. Creemos que vivimos mejor y más cómodos. Pero algo está pasando..., cada vez hay más depresiones, cada vez hay más stress, cada vez hay más niñas y niños con ansiedad, cada vez hay más violencia en las relaciones más íntimas, cada vez nos tocamos menos (aunque follemos más...), cada vez hay más miedo a los compromisos y la entrega, cada vez estamos más solas y solos...
...Yo os invito a bailar. A volver al corazón. A mirarnos a los ojos a pesar del miedo. A reir y llorar a pleno pulmón... A parir a nuestros hijos e hijas a pesar del miedo... A mojarnos de verdad y dejar que la vida nos toque, nos manche, nos huela...nos recuerde que somos animales.
A gozar de estar viv@s!!!
Quiero dar gracias a las personas que, desde hace meses estáis detrás de mi animándome a que haga público mi trabajo. A Alicia Fernández por haber realizado este reportaje con tanto cariño y profesionalidad. Me ha encantado conocerte. A Joaquín, por darme ánimos y empujoncitos cariñosos cada vez que me han entrado ganas de meter la cabeza bajo tierra. Te quiero. A todas esas mujeres que me habéis enseñando tanto... A mis alumnas (os quiero...). A mis hijos Daniel y Alba, no soy capaz de imaginarme sin vosotros... sois mis maestros, os quiero más de lo que las palabras pueden alcanzar. A mi buena amiga Laura. Sabes que me tienes ahí al lado. A tantas y tantas personas que me dejo en el tintero... Rachel, Gloria, Cari, Maricarmen,Agatha, Enrique y Pedro del hospital Acuario. A Vicent, Paqui y Elvira que me habéis apoyado en el reportaje. Y como no, a mi buen amigo Zuel..., gracias por todas esas horas de trabajo y apoyo que me has regalado. Sin ti esto simplemente no habría ocurrido en este momento. Me siento afortunada de teneros cerca.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Danza oriental y embarazo en la tele
jueves, 18 de septiembre de 2008
¿La Danza Oriental es siempre terapéutica?
El lugar en el que se hizo el taller no era el más apropiado para este trabajo, que por sus características necesita espacios más íntimos. Para las que estábais allí supongo que lo entendéis...y para las que no estábais...sólo tenéis que ver la foto de al lado: Yo con el inalámbrico, sentada en una cancha de baloncesto en un grupo de más de 50 personas diciendo: "Ahora llevad vuestra atención a la respiración..." ¡Qué coño! (perdón...¿puedo decir coño en este blog? yo creo que sí...) Pero si había personas mirándonos en la grada!! Si normalmente en un espacio más privado ya es difícil interiorizar, mucho más difícil es hacerlo con decenas de ojos mirándote por encima del hombro...
Por esto especialmente os doy las gracias. Creo que a pesar de las dificultades conseguimos que fueran dos horas de corazón y risa. A las que se levantaron y se fueron (no fueron muchas...) entiendo que no era el lugar ni el momento para hacer ese tipo de trabajo... Tampoco yo esperaba que le fuera a gustar a todo el mundo... Aunque también me pareció una falta de respeto. Todo hay que decirlo.
Se quedaron muchas cosas en el tintero... una de ellas es una reflexión que en este momento lanzo al aire (o a la red) y hago pública para que vosotras me déis vuestra opinión. Realmente me interesa. Yo tengo la mía propia que compartíré también con vosotras, pero antes me gustaría que, tanto las que estuvisteis en el "Festival Oriental del Mediterráneo", como las que no estabais allí, compartáis conmigo vuestra propia reflexión.
Quiero conoceros y que me contéis cosas!!!
Aquí os espero
jueves, 4 de septiembre de 2008
Danza Oriental Consciente y embarazo, 3ºparte.

Tanto aquellas mujeres que ya hemos pasado por una experiencia de parto, como aquellas y aquellos profesionales que se ocupan diariamente de acompañar a la mujer durante su trabajo de parto, sabemos que es el cerebro primitivo, no el racional, el que gobierna, el que de hecho debe gobernar las acciones del cuerpo de la mujer durante su parto.
De la capacidad que esa mujer tenga en ese momento de abandonar su racionalidad, de la facilidad o no que tenga de abandonarse, entregarse,..., de olvidarse y dejar a un lado el mundo de la racionalización y los pensamientos, permitiéndole así abrir las puertas al mundo del instinto y de la sabiduría ancestral del cuerpo, de todo esto fundamentalmente va a depender que el parto se desarrolle normalmente o no.
El cuerpo espontáneo, el cuerpo que suda, que desprende olores, que grita, que se retuerce, que danza, que llora y ríe la alegría de entregarse a una experiencia de una intensidad y belleza como pocas... El cuerpo que pare es un cuerpo abierto al cien por cien, es un cuerpo que se siente morir justo en ese instante en el que su hija/o llama desde las entrañas asomando ya a la puerta.
¿Estamos ahora las mujeres preparadas para afrontar una experiencia así? ¿Por qué tanta cesárea? ¿Por qué tanta epidural? ¿A quién beneficia todo esto?
El miedo,,,, la prisa,... Los grandes enemigos de la vida, del amor,..., y por supuesto de los partos.
¡Ojala las mujeres no necesitaran hacer preparaciones al parto! ¡Ójala el primer parto que una mujer viera no fuese el suyo propio! ¡Ojalá...!
En mis sesiones de D.O.N.A.C (danza oriental consciente) ayudo a mejorar a la mujer el contacto con sus pies, con sus piernas, con sus vientres, con sus raíces físicas, energéticas y emocionales.
Por medio de los ejercicios de danza y bioenergética trabajamos la apertura corporal, la entrega, la blandura,... Aprendiendo y encontrando movimientos que nos devuelven el placer, el gozo de sentir nuestra pelvis, nuestro suelo pélvico, nuestro vientre,..., la blandura y la fuerza de nuestra feminidad. Para devolver la confianza en un cuerpo que sabe como parir, aunque a muchas de nosotras se nos haya olvidado.
Los ejercicios que se ofrecen en la mayor parte de la clase son suaves y están pensados para favorecer la percepción del propio cuerpo y de sus movimientos posibles. Se emplean muchos estiramientos para expandir el cuerpo y liberarlo de la tensión. Los movimientos circulares y ondulatorios repercuten especialmente sobre la musculatura abdominal, pelvis y columna vertebral, participando también los brazos y manos con movimientos suaves.
Durante toda la sesión se insiste en la respiración porque el cuerpo se pone rígido cuando contiene el aliento, favoreciendo además así la oxigenación adecuada del bebé durante la ejecución de los ejercicios.
Y sobre todo se invita a las participantes a prestar atención a los sentimientos y emociones que provienen del propio cuerpo, a sentir el cuerpo a medida que se van ejecutando los movimientos de los diferentes ejercicios.
Según el cuerpo del bebé va creciendo dentro de la madre las percepciones corporales van cambiando, en un viaje mágico y vertiginoso que concluye en el día del parto. Los ejercicios realizados durante las sesiones irán también sintiéndose de manera diferente. Se anima a la mujer a percibir y estar atenta a estos cambios para que aprenda maneras de ir adaptando sus movimientos a ellos.
Durante toda la sesión se intenta reforzar a través de los ejercicios y las verbalizaciones el encuentro con el bebé, prestándole especial atención durante la ejecución de los movimientos.
Un objetivo prioritario del trabajo será la toma de conciencia de las sensaciones y emociones, dando especial prioridad a aquellos ejercicios, tomados desde la danza y la psicoterapia, que ayuden a la futura madre a recuperar la confianza en su cuerpo, factor que será de vital importancia en el momento del parto y posparto.
En el caso de asistir las parejas a las sesiones, el diseño de esta prestará especial atención a fortalecer el vínculo entre los dos miembros de la pareja, asi como a ir posibilitando el encuentro corporal y afectivo entre el futuro papá y el bebé.
En el caso de mujeres embarazadas y en posparto es necesario trabajar en grupos especialmente diseñados para ellas, ya que los ejercicios a hacer y la intensidad con que se trabajen los mismos no será igual que en el caso de mujeres no embarazadas.
Debido a los riesgos que existen, será fundamental que la persona que dirige el grupo esté especialmente familiarizada con las características y necesidades peculiares del trabajo corporal durante el embarazo, así como sus posibles consecuencias físicas y emocionales.
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