martes, 18 de noviembre de 2008

Efecto de los movimientos de danza oriental en el embarazo


"Hola Nhua, soy alumna de danza oriental desde hace dos años, ahora mismo estoy embarazada de 16 semanas.Aunque los 3 primeros meses no asistí a clases ya que estuve en reposo 3 dias por amenaza de aborto (creo que fue por el estres del trabajo), ahora que ya estoy mejor he vuelto. Me gustaria que me informases sobre los beneficios, que movimientos son mas recomendables y cuales no, ya que aunque me encanta la danza me preocupa que este haciendo algo mal y empeorar el embarazo. Besos."

En respuesta a este mail y a otros más que me están llegando estas últimas semanas os voy a dar algunos consejos sobre cómo podemos trabajar algunos movimientos en el embarazo, de qué manera nos pueden ayudar y con cuales tenemos que tener especial cuidado a la hora de bailar estando embarazada:

Círculo africano:

  • Trabajado lentamente ayuda a desbloquear la pelvis y lleva nuestra atención de una manera muy especial a esta zona del cuerpo.

  • Facilita el trabajo de la musculatura abdominal y el suelo pélvico.

  • Trabajado rápidamente se convierte en un movimiento de expulsión ya que estimula las contracciones uterinas. ¡Ojo!

Círculo grande en horizontal:

  • Lento y respirando de manera consciente es un buen masaje para el bebé, para el útero y para nuestra zona lumbar y abdominal

  • Antiguamente se practicaba cuando el bebé estaba en mala posición para animarle a girarse

Camello:

  • Las olas hechas desde el vientre imitan los movimientos causados por las contracciones uterinas durante el parto

  • Durante el embarazo, a velocidad lenta, ayudan a aliviar la tensión en la espalda, y focalizan la atención en el útero y la musculatura abdominal

  • Durante el parto y trabajado con intensidad desde la musculatura abdominal ayuda al expulsivo del bebé

Círculos desde el pecho:

  • Facilitan la expulsión de gases y alivian la tensión en el estómago y la acidez de los últimos meses

  • Alivian la tensión en la zona alta de la espalda y movilizan la respiración, facilitándo la oxigenación de la madre y el bebé

Vibraciones:

  • Colaboran con la fuerza de la gravedad para el expulsivo

  • No es aconsejable hacerlas durante el embarazo. ¡Ojo!

(Tomado de:"Danza oriental para el nacimiento consciente", Marisol Díez. Registrado en propiedad intelectual, Valencia 2005.)

Además de todo esto, ¡mucho sentido común!: Los acentos con las caderas, tanto arriba, como abajo,etc, tendrán que hacerse con suavidad durante los nueve meses.

Y a las que queréis empezar a hacer danza oriental por primera vez durante vuestro embarazo, yo os aconsejo que busquéis grupos de iniciación llevados por profesoras que sepan cómo trabajar con vosotras en vuestro estado.

Algo más: mientras estéis embarazadas creo que será mejor que os guardéis esos temas de percusión que tanta energía os dan. No es momento para movimientos bruscos. El embarazo es sobre todo un tiempo para sentirnos "agua": movimientos ondulatorios, circulares, que nos acunen y masajeen a nuestro bebé, al mismo tiempo que nos suben la energía de manera dulce y amable.

Por lo demás.., disfrutad a tope ahora de vuestro embarazo, es un tiempo precioso y que nunca olvidaréis.

Espero que os sirvan mis consejos. ¡Feliz embarazo!



domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Qué quiero ser de mayor...?

"¿De mayor? "

"¡De mayor yo quiero ser como mis yayas de Gandía!"

De mayor quiero ser como cualquiera de esas abuelas y abuelos que desde Octubre de este año han empezado a venir a mis clases de danza. Ellas, y también ellos, están siendo para mi toda una lección de alegría, de coraje, de serenidad y motivación. Intuyo que más de una y de uno debe estar pasando por historias personales de todos los colores. En ocasiones sus ojos y labios hablan, aunque no sea con palabras, y hablan de tristeza, de dolor, de decepción, pero aún así allí están todos los días, con infinitas ganas de dejar pasar página a todo aquello y quedarse con el disfrute de reir y bailar.

Ellas podrían contarnos historias...,tantas historias..., y creo que muchas de ellas tendrían conclusiones parecidas a: "Asi es que déjate de tonterías y no pierdas tu tiempo".

Quien crea que la madurez no es bella está muy equivocada. Quien opine que la hermosura sólo tiene que ver con la juventud es que no ha encontrado aún cual es el verdadero sentido de la palabra "hermosura".

Yo estoy teniendo la suerte de compartir las mañanas y tardes de danza con seres muy, muy hermosos.
Su belleza tiene que ver con esa capacidad de reir a pulmón batiente, sin importarle ya las apariencias. Su belleza tiene que ver con esa capacidad de dar y recibir un abrazo sin miedo a lo que puedan pensar de tí. Tiene que ver con esa capacidad de estar en el presente más absoluto, por que el mañana...el mañana no importa. Tiene que ver con la belleza que te aporta el haber pasado, y superado con éxito tantas, tantas experiencias que podrías escribir varios libros con todas ellas.
El cuerpo empieza ya a no acompañar a veces.
En ocasiones la energía que rebosa en sus corazones es más de la que pueden expresar con sus brazos y piernas, pero..., ¡esas miradas! ¡Esas miradas están tan llenas de vida!
A veces puedo sentir su dolor en mis propios hombros y rodillas, y entonces adapto el movimiento que les invito a hacer a lo que creo que puede ser más amable para sus cuerpos.


Por si aún me quedaba alguna duda, ahora lo tengo claro de verdad: La verdadera belleza no tiene nada que ver con la edad. Cada etapa de la vida tiene algo..., algo especial, mágico e irrepetible. Cada momento tiene una hermosura única que sólo nos tenemos que atrever a sentir.
Y para danzar..., para danzar no es necesario ni mucho menos tener uno de esos cuerpos imposibles que nos quieren vender en los medios de comunicación (o debería llamarlos mejor "medios de incomunicación?).
¡Mentira! ¡Todo una cruel mentira!
Para danzar, sólo necesitamos estar vivas. Nada más que eso... Nada más y nada menos....

¿De mayor? De mayor yo quiero ser como mis yayas...

viernes, 26 de septiembre de 2008

"La Aventura del saber" Reportaje sobre la danza oriental y el parto.

El martes pasado tuvimos la oportunidad de ver este reportaje en tve2. Mientras yo lo veía me sorprendía una vez más soltando unas lágrimas de emoción al ver cómo esa madre recibe a su bebé recién nacido en brazos. Es un momento tan hermoso!!!!

Quiero compartirlo con vosotras y vosotros.

Este reportaje tiene que ver con mi trabajo, pero va más allá. Tiene que ver con una llamada al mundo occidentalizado, al mundo hiper-racionalizado, al mundo, muchas veces de plástico, en el que vivimos.

Creemos que somos libres, creemos que tenemos muchas más y mejores oportunidades que las que tenían nuestros padres y abuelos. Creemos que vivimos mejor y más cómodos. Pero algo está pasando..., cada vez hay más depresiones, cada vez hay más stress, cada vez hay más niñas y niños con ansiedad, cada vez hay más violencia en las relaciones más íntimas, cada vez nos tocamos menos (aunque follemos más...), cada vez hay más miedo a los compromisos y la entrega, cada vez estamos más solas y solos...

...Yo os invito a bailar. A volver al corazón. A mirarnos a los ojos a pesar del miedo. A reir y llorar a pleno pulmón... A parir a nuestros hijos e hijas a pesar del miedo... A mojarnos de verdad y dejar que la vida nos toque, nos manche, nos huela...nos recuerde que somos animales.

A gozar de estar viv@s!!!

Quiero dar gracias a las personas que, desde hace meses estáis detrás de mi animándome a que haga público mi trabajo. A Alicia Fernández por haber realizado este reportaje con tanto cariño y profesionalidad. Me ha encantado conocerte. A Joaquín, por darme ánimos y empujoncitos cariñosos cada vez que me han entrado ganas de meter la cabeza bajo tierra. Te quiero. A todas esas mujeres que me habéis enseñando tanto... A mis alumnas (os quiero...). A mis hijos Daniel y Alba, no soy capaz de imaginarme sin vosotros... sois mis maestros, os quiero más de lo que las palabras pueden alcanzar. A mi buena amiga Laura. Sabes que me tienes ahí al lado. A tantas y tantas personas que me dejo en el tintero... Rachel, Gloria, Cari, Maricarmen,Agatha, Enrique y Pedro del hospital Acuario. A Vicent, Paqui y Elvira que me habéis apoyado en el reportaje. Y como no, a mi buen amigo Zuel..., gracias por todas esas horas de trabajo y apoyo que me has regalado. Sin ti esto simplemente no habría ocurrido en este momento. Me siento afortunada de teneros cerca.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Danza oriental y embarazo en la tele


El próximo día 23 de septiembre, a las 10:00 se emite en el programa "La aventura del saber" de tve2 un reportaje dedicado a "La danza oriental y el parto". La parte principal de este reportaje se grabó en Gandía, donde yo trabajo habitualmente. Alicia Fernández se desplazó hasta aquí con un equipo de técnicos de grabación para hacerme un reportaje en el que querían dar a conocer mi trabajo con las embarazadas.

Gracias Alicia por tu humanidad y profesionalidad al hacer el reportaje. Reconozco que no suelo fiarme demasiado cuando alguien de televisión me llama para hacerme una entrevista. Demasiadas veces interesa más el escándalo y el morbo que lo humano. En esta ocasión ha sido diferente.

Os animo a que veáis el reportaje. Durante demasiado tiempo he guardado mi trabajo para mi entorno más íntimo, y ya es tiempo de darlo a conocer. Las mujeres tenemos derecho a saber que hay otra manera más humana y amorosa de parir a nuestros hijos.
La foto que encabeza esta entrada está tomada en septiembre del año pasado, en Egipto. La mujer a la que acababa de conocer y yo estábamos en ese momento en una fiesta en medio del desierto del Sinai. Lugar increible de arena y estrellas interminables. Yo intentaba explicar en ese momento a Israah en qué consiste mi trabajo en España. Cuando le contaba que hacía danza oriental como método terapéutico para ayudar a las mujeres en su preparación al parto sus ojos se hacían aún más grandes de lo que ya son.
Le dedico especialmente este reportaje a ella y a todas las mujeres que están metidas en la aventura de ser madres.

jueves, 18 de septiembre de 2008

¿La Danza Oriental es siempre terapéutica?

Este fin de semana pasado he tenido la oportunidad de presentar por primera vez mi trabajo en un festival de danza oriental. Hasta ahora siempre me había movido en entornos relacionados con el mundo sanitario. Para mi fue muy especial estar allí, por motivos profesionales y personales.


El lugar en el que se hizo el taller no era el más apropiado para este trabajo, que por sus características necesita espacios más íntimos. Para las que estábais allí supongo que lo entendéis...y para las que no estábais...sólo tenéis que ver la foto de al lado: Yo con el inalámbrico, sentada en una cancha de baloncesto en un grupo de más de 50 personas diciendo: "Ahora llevad vuestra atención a la respiración..." ¡Qué coño! (perdón...¿puedo decir coño en este blog? yo creo que sí...) Pero si había personas mirándonos en la grada!! Si normalmente en un espacio más privado ya es difícil interiorizar, mucho más difícil es hacerlo con decenas de ojos mirándote por encima del hombro...

Por esto especialmente os doy las gracias. Creo que a pesar de las dificultades conseguimos que fueran dos horas de corazón y risa. A las que se levantaron y se fueron (no fueron muchas...) entiendo que no era el lugar ni el momento para hacer ese tipo de trabajo... Tampoco yo esperaba que le fuera a gustar a todo el mundo... Aunque también me pareció una falta de respeto. Todo hay que decirlo.

Se quedaron muchas cosas en el tintero... una de ellas es una reflexión que en este momento lanzo al aire (o a la red) y hago pública para que vosotras me déis vuestra opinión. Realmente me interesa. Yo tengo la mía propia que compartíré también con vosotras, pero antes me gustaría que, tanto las que estuvisteis en el "Festival Oriental del Mediterráneo", como las que no estabais allí, compartáis conmigo vuestra propia reflexión.

Quiero conoceros y que me contéis cosas!!!

Aquí os espero

jueves, 4 de septiembre de 2008

Danza Oriental Consciente y embarazo, 3ºparte.



Tanto aquellas mujeres que ya hemos pasado por una experiencia de parto, como aquellas y aquellos profesionales que se ocupan diariamente de acompañar a la mujer durante su trabajo de parto, sabemos que es el cerebro primitivo, no el racional, el que gobierna, el que de hecho debe gobernar las acciones del cuerpo de la mujer durante su parto.

De la capacidad que esa mujer tenga en ese momento de abandonar su racionalidad, de la facilidad o no que tenga de abandonarse, entregarse,..., de olvidarse y dejar a un lado el mundo de la racionalización y los pensamientos, permitiéndole así abrir las puertas al mundo del instinto y de la sabiduría ancestral del cuerpo, de todo esto fundamentalmente va a depender que el parto se desarrolle normalmente o no.

El cuerpo espontáneo, el cuerpo que suda, que desprende olores, que grita, que se retuerce, que danza, que llora y ríe la alegría de entregarse a una experiencia de una intensidad y belleza como pocas... El cuerpo que pare es un cuerpo abierto al cien por cien, es un cuerpo que se siente morir justo en ese instante en el que su hija/o llama desde las entrañas asomando ya a la puerta.

¿Estamos ahora las mujeres preparadas para afrontar una experiencia así? ¿Por qué tanta cesárea? ¿Por qué tanta epidural? ¿A quién beneficia todo esto?
El miedo,,,, la prisa,... Los grandes enemigos de la vida, del amor,..., y por supuesto de los partos.
En un parto nace una criatura, nace una madre, nace un padre, una pareja nueva... ¿Porqué no devolverle a este momento tan sagrado su tiempo, su ritmo, su espacio...?

¡Ojala las mujeres no necesitaran hacer preparaciones al parto! ¡Ójala el primer parto que una mujer viera no fuese el suyo propio! ¡Ojalá...!

En mis sesiones de D.O.N.A.C (danza oriental consciente) ayudo a mejorar a la mujer el contacto con sus pies, con sus piernas, con sus vientres, con sus raíces físicas, energéticas y emocionales.
Por medio de los ejercicios de danza y bioenergética trabajamos la apertura corporal, la entrega, la blandura,... Aprendiendo y encontrando movimientos que nos devuelven el placer, el gozo de sentir nuestra pelvis, nuestro suelo pélvico, nuestro vientre,..., la blandura y la fuerza de nuestra feminidad. Para devolver la confianza en un cuerpo que sabe como parir, aunque a muchas de nosotras se nos haya olvidado.

Los ejercicios que se ofrecen en la mayor parte de la clase son suaves y están pensados para favorecer la percepción del propio cuerpo y de sus movimientos posibles. Se emplean muchos estiramientos para expandir el cuerpo y liberarlo de la tensión. Los movimientos circulares y ondulatorios repercuten especialmente sobre la musculatura abdominal, pelvis y columna vertebral, participando también los brazos y manos con movimientos suaves.

Durante toda la sesión se insiste en la respiración porque el cuerpo se pone rígido cuando contiene el aliento, favoreciendo además así la oxigenación adecuada del bebé durante la ejecución de los ejercicios.
Y sobre todo se invita a las participantes a prestar atención a los sentimientos y emociones que provienen del propio cuerpo, a sentir el cuerpo a medida que se van ejecutando los movimientos de los diferentes ejercicios.

Según el cuerpo del bebé va creciendo dentro de la madre las percepciones corporales van cambiando, en un viaje mágico y vertiginoso que concluye en el día del parto. Los ejercicios realizados durante las sesiones irán también sintiéndose de manera diferente. Se anima a la mujer a percibir y estar atenta a estos cambios para que aprenda maneras de ir adaptando sus movimientos a ellos.

Durante toda la sesión se intenta reforzar a través de los ejercicios y las verbalizaciones el encuentro con el bebé, prestándole especial atención durante la ejecución de los movimientos.
Un objetivo prioritario del trabajo será la toma de conciencia de las sensaciones y emociones, dando especial prioridad a aquellos ejercicios, tomados desde la danza y la psicoterapia, que ayuden a la futura madre a recuperar la confianza en su cuerpo, factor que será de vital importancia en el momento del parto y posparto.

El último momento de la sesión siempre estará dedicado a la verbalización y escucha de lo sentido durante ésta, para ayudar así a poner palabras que vengan desde el cuerpo, y permitir la expresión y recogida de emociones, dudas, etc..

En el caso de asistir las parejas a las sesiones, el diseño de esta prestará especial atención a fortalecer el vínculo entre los dos miembros de la pareja, asi como a ir posibilitando el encuentro corporal y afectivo entre el futuro papá y el bebé.

En el caso de mujeres embarazadas y en posparto es necesario trabajar en grupos especialmente diseñados para ellas, ya que los ejercicios a hacer y la intensidad con que se trabajen los mismos no será igual que en el caso de mujeres no embarazadas.
Debido a los riesgos que existen, será fundamental que la persona que dirige el grupo esté especialmente familiarizada con las características y necesidades peculiares del trabajo corporal durante el embarazo, así como sus posibles consecuencias físicas y emocionales.
(En la foto aparecemos mi amiga Laura y yo, pasando una contracción en el parto de su hija Estrella, en Acuario.)

jueves, 28 de agosto de 2008

Próximos eventos dancísticos


Los días 12-13 y 14 de septiembre tenéis una cita emocionante en Crevillente con maestras y maestros de esta danza nuestra que compartirán con nosotras su trabajo. El Festival Oriental del Mediterráneo.

Altamente aconsejable para todas y todos, pero especialmente para aquellas bailarinas que vivís cerca de la zona.

"Odaliscas de Gandía y alrededores!!! No podéis faltar!!!

Talleres, conferencias, espectáculo, bazar!! Qué mejor manera de cargarse las pilas con el comienzo del curso. Yo estaré por allí y me encantará compartir mi danza con vosotras. El "Festival Oriental del Mediterráneo" está organizado por el gran bailarín (y mejor amigo...) Zuel y la compañía "Security dance". Están preparándolo todo con mucho cariño y dedicación.

Estoy segura de que lo disfrutaremos todas y todos. Tenéis toda la información en www.sombrasdeldesierto.blogspot.com.

lunes, 25 de agosto de 2008

Terapia Bioenergética


“ La Bioenergética es una técnica terapéutica cuyo objeto es ayudar al individuo a volver a su cuerpo y a gozar en el mayor grado posible de la vida corporal(...).


El que no respira profundamentre reduce la vida de su cuerpo. Si no se mueve con libertad, restringe la vida de su cuerpo. Y si está constreñida u obstaculizada la Expresión de sí mismo queda disminuida la vida de su cuerpo.”


“En la actualidad, el interés por el cuerpo se hace en dos direcciones: una de ellas tiene por objetivo un cuerpo apto para la acción, la otra un cuerpo vivo y sensible. Si el acento se pone en la aptitud para el ejercicio, ya sea en el deporte o en otra actividad, se considera al cuerpo como una máquina cuyo rendimiento ideal es un 100 por ciento de eficiencia. Cuando la atención se pone en la vivacidad y la sensibilidad, se ve al cuerpo como la encarnación del espíritu. El ideal es un cuerpo que sea capaz de expresar plenamente los sentimientos y emociones de la persona, y de responder totalmente a los sentimientos de los otros. Un cuerpo así se caracteriza por su belleza y su gracia naturales, por la flexibilidad del porte y la soltura del movimiento. El cuerpo eficiente se caracteriza por su fuerza física, su resistencia y la efectividad del movimiento; su tónica es la acción, en tanto que lo que inspira al cuerpo sensible es el sentimiento.


Pero los dos objetivos –la aptitud para la acción y la sensibilidad para el sentimiento- no se excluyen mutuamente, a menos que se los lleve a los extremos. Un cuerpo sano puede ser a la vez fuerte y sensible, eficaz en sus movimientos sin dejar de realizarlos con soltura, estar controlado y mostrarse espontáneamente vivo. Es más: habría que decir que, a menos que se hallen presentes ambos aspectos, no se puede considerar que el cuerpo sea sano. Tal es, de hecho, el estado natural de todos los organismos animales, por que si sus movimientos no fueran eficaces, y si no tuvieran sensibilidad en la percepción de su medio, no sobrevivirían en su hábitat. Los seres humanos son diferentes. Nosotros no vivimos en condiciones naturales, en la naturaleza tal como es, sino en un medio que es una creación cultural. Nuestra fuerza se ve multiplicada por el poder de la maquina, y nuestro control sobre la naturaleza ha crecido en una medida casi inimaginable. Al vivir en este medio, nuestro cuerpo ha perdido muchas cualidades características del animal en estado salvaje: se ha vuelto rígido, tenso y frenado en sus movimientos. Dicho muy simplemente: nuestros cuerpos no están sanos ni en forma.


Se comprende, pues, que necesitemos hacer ejercicios físicos para restablecer la salud del cuerpo, para volver a ponernos en forma. Pero los ejercicios que hagamos dependerán de la visión que tengamos del cuerpo. si lo vemos como un instrumento de la voluntad, como un mecanismo para la acción, escogeremos ejercicios que nos desarrollen los músculos para lograr fuerza y control. Para este punto de vista, la salud se equipara con un cuerpo firme y duro, y con una actitud psicológica recia y agresiva. La blandura es signo de debilidad, por no decir de enfermedad. En un cuerpo duro y tenso, los sentimientos han sido negados, suprimidos. Desde el punto de vista opuesto se ve al cuerpo como fuente de los sentimientos, como un vehículo para su expresión, y la salud se equipara con vivacidad y sensibilidad. Los ejercicios escogidos serán aquellos que requieran que la persona sienta qué sucede en su cuerpo cuando se mueve. Tales ejercicios no se pueden hacer mecánicamente, por eso no se los puede practicar con máquinas y aparatos. Hechos en la forma adecuada, el resultado es un cuerpo cuya fuerza reside en su vigorosa suavidad, no en la rigidez; que posee más dominio y equilibrio de sí que control. Yo no creo que un cuerpo musculoso y excesivamente desarrollado sea un cuerpo sano. La rigidez corporal es un signo de muerte, no de vida. En la muerte, uno se pone totalmente rígido. En la medida en que podamos evitar la rigidez, nos mantendremos más jóvenes, más sanos y más abiertos al placer. .[1]”



, U[1] Lowen, A. En: “Sentir el cuerpo” (1988) M. Haxthausen y R. Lemanrano, Barcelona.

domingo, 24 de agosto de 2008

La opción de parir con respeto y cuidado






Inspirada por la sesión de danza oriental consciente que compartí ayer mismo con las parejas en Acuario (gracias a todas y a todos por estar ahí..., presentes), quiero compartir con vosotras y vosotros esta lúcida y emocionante reflexión de una mujer a la que admiro: Laura Gutman.


"Creo que nos llegó la hora de hacernos cargo de nuestros partos. Es insólito que, en materia de partos, las mujeres estemos tan desconectadas, ignorantes, temerosas y nos encontremos sin capacidad de hacer buenas elecciones. Esto se contrapone a otros aspectos de nuestra vida cotidiana, como el trabajo, las relaciones sociales, familiares o afectivas, donde nos manejamos con diversos grados de autonomía y decisión.

¿Hay alguna posibilidad de imaginarnos un parto diferente? ¿Es importante?

Comencemos por pensar que el parto no es sólo un hecho físico, que comienza con las contracciones uterinas y finaliza con el nacimiento del bebé y el desprendimiento de la placenta. Es por, sobre todo, una experiencia mística, tal vez el hecho más importante en la vida sexual de las mujeres. Y como hecho sexual, tenemos derecho a vivirlo en intimidad y con profundo respeto a la persona como ser único, con su historia, sus necesidades y deseos personales.

Intimidad significa conexión con nuestro ser profundo, sin valoraciones externas de "bueno" o "malo", al igual que en nuestra vida sexual, en la que itenamos desarrollar en nosotros nuestras capacidades esenciales, acomodando nuestra idiosincrasia, manera de ser, impulsos y deseos personales.

Así deberían ser los partos. Diferentes y únicos."
...Y Laura continúa con una preciosa reflexión sobre el dolor en el parto. Atentas!!!

"El dolor -tan desprestigiado en los tiempos modernos- es necesario para el recogimiento. Para conectarse con partes muy escondidas de nuestro ser, para bucer bien adentro y salir del tiempo y del espacio reales. Para entra en un nivel de conciencia intermedio, un poco fuera de la realidad. El dolor nos permite desligarnos del mundo pensante, perder el control, olvidarnos de la forma, de lo correcto. El dolor es nuestro amigo, nos lleva de la mano hacia el mundo sutil, allí donde el bebé reside y se conecta con nosotras. Perdemos noción del tiempo y del espacio. Para entrar en el tunel de la ruptur es indispensable dejar mentalmente el mundo concreto. Porque parir es pasar de un estadio a otro. Es un rompimiento espiritual. Y como todo rompimiento, duele. El parto no es una enfermedad para curar. es el pasaje a otra dimensión."

Ahora bien, esto es posible sólo si alguien nos sostiene. Si contamos con un acompañamiento amoroso por parte de un profesional o un ser querido dispuesto a mirarnos y a ponerse a nuestro servicio.

Si las mujeres tenemos que estar atentas defendiéndonos del maltrato y la deshumanización, eso nos resta capacidad para introducirnos en las profundidades de nuestro ser. Por eso es imprenscindible elegir la mejor compañía para este viaje. No nos conformemos con lo que "todo el mundo elige", con los médicos de moda o prestigiosos. Al contrario, hay que evaluar quién está dispuesto a observar nuestro personalísimo encuentro con la sombra, cuidándonos y haciendo todo lo que no ponga en riesgo nuestra salud física y espiritual."(1)

La foto que encabeza el texto es del primer parto de mi buena amiga Laura Pertejo (otra Laura...).

Gracias Laura, por haberme elegido como compañía en tus partos. Gracias por esos partos de belleza, serenidad y elegancia rotundas. Gracias por esa entrañable amistad que nos une. Este texto está dedicado a tí y a todas las mujeres que en alguna ocasión nos hemos "roto" para dejar nacer a nuestros hijos. ¡Sois lo mejor!

(1) Laura Gutman "La maternidad y el encuentro con su propia sombra."








Danza oriental consciente y embarazo, 2ª parte

La Danza Oriental, conocida popularmente como danza del vientre es posiblemente la danza más antigua que se conoce, y aunque no existe unanimidad en cuanto a sus orígenes, la hipótesis que más se defiende es la que remonta sus comienzos en la época faraónica, de donde nos quedan bajorrelieves en los que vemos como las mujeres ofrecían sus bailes a los dioses acompañadas por músicos.
“En el ámbito social eran danzas de mujeres y para las mujeres, que se transmitían de madres a hijas. Cuando una parturienta iba a dar a luz, sus amigas la rodeaban simulando el movimiento del bebé a su paso por el útero hacia el exterior. Estos movimientos inductivos ayudaban al parto y a paliar sus dolores."
Vemos como la Danza Oriental aparece en sus orígenes ligada a ritos de fecundidad y nacimiento. Actualmente las matronas están redescubriendo los beneficios que a estos niveles tiene esta danza, y reconocen ya en muchos países el valor instrumental que tiene, incluyendo muchos de sus movimientos en las sesiones de preparación al parto y posparto.
Al mirar atrás descubrimos (para sorpresa de muchos/as), como la danza oriental no aparece en sus orígenes como una danza de seducción y espectáculo.
En el Oriente Medio, las mujeres bailan para otras mujeres, para sus amigas, las vecinas, tías, madre y primas. Ellas usan la danza para divertirse durante el día mientras los hombres están fuera trabajando. No es cierto que la danza oriental fuera usada tradicionalmente como una danza de seducción.
“Es probable que algunas mujeres utilizaran la danza para incitar a sus maridos detrás de puertas cerradas, pero esa no es la tradición de esta danza. Las mujeres no enseñan a sus hijas un baile de seducción[1].”
En cualquier caso la Danza Oriental es considerada como el baile clásico de los países de Oriente Medio, Turquía, Túnez, Egipto y Norte de África, estando presente en cualquier acontecimiento importante de la vida: bodas, bautizos, aniversarios y todo tipo de fiestas.
Se trata de un baile muy extendido por el mundo dado el gran movimiento migratorio de esta población a lo largo de la historia.
Actualmente la danza oriental se ha convertido en una disciplina en auge en todo el mundo. La mujer occidental está encontrando en esta danza una valiosa vía de expresión y conocimiento de su (corporalidad) feminidad. En estos tiempos en los que “lo femenino” y “lo masculino” son motivo de reflexión y debate en innumerables foros, la mujer está disfrutando de una actividad que le lleva directamente a encontrarse con el gozo de sentirse mujer.

[2] “Verdad y Fantasía sobre la Danza del Vientre” www.business-with-turkey.com

Danza oriental consciente y embarazo, 1ª parte

El encuentro que la tiene mujer con sus ritmos biológicos ha estado tradicionalmente cargado de vivencias y emociones negativas:

La aparición del primer periodo, repleto de tabúes y falsas creencias; el síndrome premenstrual que afecta todos los meses a un gran número de mujeres; el embarazo y la lactancia, que demasiado habitualmente dificultan el ingreso de la mujer en el mundo laboral; la menopausia, momento a partir del cual muchas mujeres comienzan a presentar un interminable cuadro de síntomas que disminuyen de manera importante su calidad de vida...

La mujer se ha sentido en muchos casos “dominada” y “esclavizada” por una biología que no le permite realizarse como persona. El ser mujer se ha vivido más como una carga que como una fuente de placer.

En nuestros intentos por separarnos de este determinismo biológico se han hecho históricos esfuerzos por demostrar “a los otros” (los hombres) e intentar demostrarnos a nosotras mismas, que seríamos capaces de olvidarnos de nuestra biología, que seríamos capaces de “domesticar” nuestro cuerpo para poder hacer aquellas cosas que tradicionalmente han pertenecido al mundo masculino. Pensando que así lograríamos por fin alcanzar el estado de realización personal que veníamos buscando.

En este proceso de “domesticación” la mujer moderna ha creído que conseguía “adueñarse” de su cuerpo tomando el control a través de la química de sus ritmos hormonales, pero esto tampoco le ha hecho feliz.

La mujer se ha alejado de su cuerpo, lo ha abandonado, convirtiéndolo en muchos casos en un mero objeto de adorno y lucimiento que encuentra su máximo esplendor y sentido en la belleza y el esplendor puramente estéticos.

La mujer ya no se vive atada por su biología..., pero tampoco es feliz.

Y es que quizás lo que algunas autoras han comenzado a llamar “la segunda revolución” de la mujer aún esté por llegar.

La mujer tiene que reconciliarse con su cuerpo. Abandonar la batalla emprendida contra ella misma y atreverse a sentarse frente a su imagen reflejada en el espejo; para por fin, con afán reconciliador, con los ojos de una niña que empiezan a abrirse al mundo, descubrir lo que realmente significa ser mujer, apartando a un lado toda la carga de prejuicios y connotaciones peyorativas con las que habitualmente la mujer vive su biología. Encontrándose con toda su fuerza y blandura, con el gozo que aporta el sentirse dueñas de sí mismas, sin negar su realidad corporal, sino redescubriendo todas las oportunidades de gozo y disfrute que su cuerpo puede aportarle.

La Danza Oriental puede ayudar -y de hecho lo está haciendo ya- a la mujer en ese viaje de reencuentro consigo misma y su feminidad. Viaje en el que, a través de una experiencia corporal amable, placentera, emotiva y apasionada..., puede ir recuperando la confianza en su cuerpo.

sábado, 23 de agosto de 2008

Bienvenida para todas y todos!!

... y algo comienza...un nuevo nacimiento...con las alegrías y temores que eso siempre conlleva...

Me ilusiona dar por inaugurado este nuevo espacio en la red que espero sea de interés para vosotras y vosotros.

En este, mi humilde lugar, estáis todas y todos bienvenidos. Aquí pretendo crear un espacio de intercambio de información y reflexión sobre diversos temas, relacionados todos ellos con el mundo de la danza oriental y la salud. Poco a poco irán apareciendo invitaciones al diálogo que espero nos ayuden a acercarnos y a abrir vias de comunicación y reflexión sorprendentes, respetuosas y arriesgadas.

Hablaremos sobre la danza oriental, sobre el embarazo y el parto, sobre la mujer, sobre el hombre, sobre la energía, y sobre cómo esta maravillosa danza nos puede ayudar a reencontrarnos con nuestro cuerpo y nuestra energía vital.

Como cualquier nacimiento, este de hoy también está lleno de expectativas. Por mi parte pondré lo mejor de mi para que sea un espacio de LUZ para todas y todos.

Quiero daros las gracias de antemano y pediros que os atrevais a mostrar con honestidad vuestras opiniones y sugerencias.

Quiero dar también gracias a todas las personas que me apoyáis día a día y que me mostráis todo vuestro cariño: a mis alumnas de Gandía, el Grao y Almoines ¡GRACIAS!, a mi amigo Zuel, al que me une una entrañable y mágica amistad, ¡gracias por estar ahí!, y por supuesto a Joaquín, mi compañero de vida, y a los dos ángeles que están conmigo: Daniel y Alba. ¡Gracias por acompañarme día a día!

Doy por inaugurado este espacio de homenaje a la danza, a la mujer y a la vida.

Norma importante: el respeto a las diferencias en todos los sentidos.

Bienvenidas y bienvenidos!

Marisol Díez (Nhua Kayali)

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